Una revista para una ciudad
Una revista para una ciudad
La última edición de la revista Matanzas se dedica al aniversario 325 de la urbe de la que esta publicación artístico-literaria ha tomado su nombre. Durante las celebraciones por este acontecimiento, que tuvieron lugar a mediados de octubre pasado, la revista se presentó en no pocos escenarios, en los que llamó la atención la diversidad de miradas acerca de esta importante localidad occidental de la Isla conocida como la Atenas de Cuba.
Como era de esperar, la historia predomina en esta entrega de Matanzas, que tiene la peculiaridad de ser un número doble (1 y 2, correspondiente a los meses de enero a agosto), acertada decisión editorial que posibilita que el amplio diálogo propuesto sobre esta ciudad se concentre en un mismo espacio.
En estas páginas se comparten artículos como “La incógnita del primer mapa de Matanzas”, de Ercilio Vento Canosa; “El blasón desconocido: primer escudo de San Carlos de Matanzas”, de Johanset Orihuela León, Ricardo A. Viera Muñoz y Leonel Pérez Orozco; y “Matanzas, un viaje por el tiempo. 325 años de música”, de María Victoria Oliver.
En esta revista, la investigadora Yasvily Méndez propone asimismo un análisis de la prostitución en Matanzas en las dos últimas décadas del siglo XIX; Jorge Castillo Chirino se acerca a la revista Verdad (1945 a 1962), perteneciente a la logia masónica yumurina homónima; Marlen Domínguez analiza el quehacer del lingüista matancero del siglo XX José Adolfo Tortoló Domínguez; y Olga Lidia González Monguía sigue los vínculos que sostuvo con el béisbol el destacado músico matancero Miguel Faílde, creador del danzón.
También se le dedica un dossier-homenaje al historiador, ensayista y biógrafo Urbano Martínez Carmenate, uno de los grandes estudiosos contemporáneos del devenir y la cultura matanceras. A su vida y obra se refieren textos de Salvador Arias, Alfredo Zaldívar, Norge Céspedes y Daneris Fernández.
De igual manera, la revista incluye reseñas de llamativos libros publicados recientemente, en homenaje al aniversario 325 de la ciudad: Matanzas en el visor del tiempo, de un colectivo de autores encabezado por Leonel Pérez Orozco, Conservador de esta localidad, y Matanzas, primera urbe moderna de Cuba, de Alicia García Santana, así como del volumen de crónicas Camellos en Matanzas, de Adrián Álvarez Chávez. (También se comentan el cuaderno de poesía Las pulsaciones de la derrota, de Damaris Calderón, y Sátira y choteo. La caricatura política de Julio Girona, con prólogo y compilación de caricaturas a cargo de Ana Súarez Díaz).
Por otro lado, una singular reverencia a la también conocida como Ciudad de los Puentes es aportada por las fotografías con que se ha ilustrado esta entrega de la revista; de la autoría de Johann E. Trujillo, diseñador de esta publicación, las imágenes aportan una carga de presente que permite establecer una especie de contrapunteo con los estudios sobre el pasado que se recogen en estas páginas. Imágenes que nos trasladan por los rostros, por las almas de sus habitantes, por los propios puentes, el mar y los ríos, por las calles y los espacios arquitectónicos emblemáticos, muchos de estos restauradosrecientemente.
Esta edición de la revista ha incluido asimismo un homenaje a la ciudad de Cárdenas, la cual ha celebrado en este 2018 el aniversario 190 de su fundación. Sobre esta localidad se recoge el artículo “Breve panorama del teatro en Cárdenas”, de Roberto A. González, y textos de escritores nacidos o residentes en la misma como Yovanny Ferrer, Julio Blanco, Manuel Navea, Vicente Piqué.
Otras propuestas de la publicación son poemas de la cubana Cleva Solís, de quien se conmemora este año el centenario de su natalicio, así como de la rusa Marina Borodistkaya y del árabe NajwanDarwish.
La revista Matanzas está cumpliendo este año cuatro décadas de su fundación, que tuvo lugar gracias a la iniciativa del prestigioso intelectual Arturo Arango y otros artistas y escritores. Desde entonces, la publicación tendría varias épocas más que en este siglo XXI, en 2003, apareció Alfredo Zaldívar junto un grupo de intelectuales y artistas matanceros, quienes han logrado hacerla resurgir y convertirla en una de las publicaciones artístico-literarias más inquietantes de toda la Isla.


