Últimos días en La Habana: ¿continuidad o ruptura?

Últimos días en La Habana: ¿continuidad o ruptura?

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Fernando Pérez, ICAIC
  • Las actuaciones resultan orgánicas, pues funcionan como una unidad, ya que se integran a los elementos escenográficos que conforman la puesta en escena. Foto tomada de Cubadebate
    Las actuaciones resultan orgánicas, pues funcionan como una unidad, ya que se integran a los elementos escenográficos que conforman la puesta en escena. Foto tomada de Cubadebate

Mediante un proceso de identificación, artista y espectador establecen nexos emocionales. Esta afirmación está presente en el filme Últimos días en La Habana de Fernando Pérez, cinta que ha estado a disposición del público en el cine Yara, perteneciente al proyecto 23 del Instituto del Arte e Industria Cinematográfico (ICAIC).

En los personajes protagónicos participan Jorge Martínez y Patricio Wood, con actuaciones que han sido reconocidas por su autenticidad.

Entre las temáticas desarrolladas en la más reciente entrega de Fernando Pérez están: las relaciones de pareja y sus matices, la homosexualidad y la bisexualidad; las relaciones interpersonales e intergeneracionales; cómo afecta al individuo en las diferentes áreas de la vida cotidiana, el tema referentes a las enfermedades de transmisión sexual; en fin, es una reflexión acerca de la psicología humana concebida siempre en el centro de todo conflicto.

En cuanto a la dirección de fotografía podemos decir que contribuye de manera acertada a la caracterización de los personajes. En este punto debemos señalar, que el director expresa de manera directa o subliminal, una manera muy particular de narrar mediante la imagen cinematográfica. Para lograrlo se apoya en recursos artísticos como el empleo de planos fijos de modo secuencial, siempre en función del propósito estético.

Las actuaciones resultan orgánicas, pues funcionan como una unidad, ya que se integran a los elementos escenográficos que conforman la puesta en escena. El vestuario y el maquillaje, nos permiten adentrarnos en la psicología de los personajes. El contraste de luces y sombras, el uso y combinación de varios colores proporciona información esencial sobre los personajes. Pues como sabemos el director del filme debe conocer todo lo referente a los personajes. Algo que habla a favor de la dirección general.

Últimos días en La Habana constituye otro acierto en la trayectoria artística de Pérez. Sin embargo, con respecto al desempeño actoral de Jorge Martínez es necesario decir que es eficaz y convincente. Aunque tratándose de un intérprete que desarrolla su carrera en varios medios de comunicación masiva, como la televisión y el cine, a este excelente actor se le pudo haber dado la oportunidad de desarrollar más aun el personaje que interpreta. De igual modo todos coincidimos en su actuación resulta coherente y profunda, pero al terminar la proyección nos percatamos de que le quedaron muchas problemáticas que compartir. 

También, el director prioriza las esencias, para lo cual puede valerse de imágenes cinematográficas, que para algunas personas pueden ser recurrentes pero que al integrarse a la banda sonora y a los efectos sonoros, captan aquellos rasgos que nos identifican como seres humanos. Entonces, en el caso de la película que estamos analizando es imprescindible resaltar que es una reflexión sobre los conflictos humanos presentes en la cotidianeidad, es una película que refleja las esencias.

Fernando Pérez es un creador que sabe renovarse. Esto lo demuestra con su capacidad de crear y re-crear historias de ficción que perduran en el tiempo. Como dijimos, las esencias siempre lo serán y estas soportan el paso del tiempo. Actualmente vivimos en una sociedad que está expuesta a grandes cambios en su superestructura. La autonomía individual es de suma importancia siempre que se complemente en las relaciones humanas de carácter grupal. Lo individual  se puede expresar en lo grupal y viceversa. La anterior idea se tuvo presente en el proceso de realización del filme. En el filme la protagonista de la narración es la humanidad toda, las actitudes de los intérpretes manifiestan un modo de hacer cine, comprometido con una filosofía de vida, con una sensibilidad de la época que nos ha tocado vivir. A modo de síntesis, es imprescindible que el más reciente filme de Fernando demuestra una continuidad, materializada en la intención de contribuir al mejoramiento humano y a sensibilizar al espectador con los conflictos humanos que de algún modo debemos y tenemos que superar. Después de todo lo que hemos dicho, la mayoría de las personas coincidirá conmigo que Fernando Pérez en su más reciente entrega cinematográfica jamás pierde de vista la siguiente premisa: el arte es una parte importante de la condición humana. Esta es también otra de las esencias, en la siempre vamos a creer.