Gala de apertura del Festival Internacional de Ballet de La Habana Alicia Alonso
Gala de apertura del Festival Internacional de Ballet de La Habana Alicia Alonso
Miguel Díaz Canel Bermúdez, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, presidió la gala inaugural de la vigésimo sexta edición del Festival Internacional de Ballet de La Habana Alicia Alonso, que tiene como sede principal la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana AA.
Las palabras de presentación estuvieron a cargo de la locutora y periodista Rosalía Arnáez, presidenta de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), quien destacó la relevancia que adquiere esta edición 26, precisamente por cumplirse 75 años del debut artístico-profesional de la eximia ballerina en el papel de Giselle, así como las siete décadas de la fundación por los maestros Alicia, Fernando (1914-2013) y Alberto Alonso (1917-2007) del hoy emblemático Ballet Nacional de Cuba (BNC), declarado por el Gobierno Revolucionario, en fecha reciente, Patrimonio Cultural de la Nación.
En su breve, pero puntual discurso, el presidente cubano evocó la omnipresencia de Alicia en el legendario Coliseo de La Habana Vieja, que —al decir martiano— se llenó de danza, música, poesía, luz y color, que hicieron vibrar de emoción tanto al auditorio local y foráneo como a los colegas de la prensa que cubrían dicha gala.
Por otra parte, Díaz Canel Bermúdez reseñó la impecable trayectoria artístico-profesional de la Diva de la Danza, valorada por la crítica internacional como la mejor Giselle de todas las épocas, así como los antecedentes de una de las mejores agrupaciones danzarias del orbe.
Por último, señaló que talento, entrega en cuerpo, mente y alma al arte danzario en general y al ballet clásico en particular, y lealtad incondicional a la Revolución, devienen las mejores cartas credenciales que identifican al BNC.
El programa artístico incluyó Obertura de Glinica, del joven artista Eduardo Blanco, Muerte de Narciso, inspirada en el poema homónimo del poeta, escritor y crítico, José Lezama Lima (1910-1976), y Sinfonía de Gottschallk), estas dos puestas con coreografía de Alicia Alonso, y la reposición de In the Night (En la noche), gema coreográfica del artista neoyorquino James Robbins (1918-1998) y música del maestro Fryderyk Chopin (1810-1849), interpretada al piano por el profesor Fran Paredes.
Los papeles protagónicos de dichas obras fueron desempeñados por los primeros bailarines Viengsay Valdés, Sadaise Arencibia y Dani Hernández, la bailarina principal Ginett Moncho, los primeros solistas Arián Sánchez y Víctor Abreu, así como los integrantes del cuerpo de baile, quienes hicieran suyas las palabras antológicas de Alicia Alonso en la entrevista que le hiciera el poeta, escritor y cantautor Amaury Pérez Vidal, en el espacio audiovisual Con dos que se quieran:
“Cuando yo bailaba, daba felicidad, alegría, [energía positiva que irradiaba al espacio] y sobre todo, pensaba que estaba dando vida, porque como yo la sentía, yo la entregaba, y algo muy importante para mí, creo que [el ballet genera] belleza, un sentido de creatividad, un sueño […]”.
Felicidad, alegría, energía positiva, vida, fue lo que esas figuras insignia del BNC le transmitieron al público local y extranjero que asistió a esa gala única e irrepetible.





