Lina de Feria y Jesús Lara unen sus voces poéticas
Lina de Feria y Jesús Lara unen sus voces poéticas
Lina de Feria, unas de las voces más renovadoras del panorama poético cubano, candidata en varias ocasiones para el Premio Nacional de Literatura, y el reconocido artista Jesús Lara Sotelo, unieron sus voces para conformar el poemario A dos manos, presentado en la sala Rubén Martínez Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).
Publicado por la Colección Sur, que dirige el poeta Alex Pausides, presidente de la Asociación de Escritores de la UNEAC, A dos manos lo integran veinte poemas de cada autor, dos prólogos de Jesús David Curbelo y Alberto Marrero, además de las impresiones que tiene De Feria sobre Lara Sotero y viceversa.
Estamos en presencia de un poemario íntimo y plural que representa un “gesto intelectual, un ejercicio lírico, un diálogo enriquecedor donde lo medular no son los poetas ni los poemas sino la poesía”, aseveró Jesús David Curbelo en la presentación.
Agregó que se trata de un libro sobre el crecimiento y la angustia de existir, una inmersión en el duro aprendizaje que va desde la infancia a la vejez, “un escudriñar en lo humano, en su fragilidad ante la vorágine de la historia, la política, la ideología, la religión, la familia, el amor, y todos los plurales que estos sustantivos admitan”.
Al referirse a la autora de Casa que no existía resaltó su “obstinada y lúcida resistencia” frente al coloquialismo, aunque no renuncie del todo a las ganancias del tono conversacional, y destacó las diversas zonas que ha explorado su escritura, cercana al flujo automático de la conciencia y dominada por una voluntad de ahondamiento en las interioridades del ser, una búsqueda agónica que se crece a través del dolor.
Por su parte el escritor Alberto Marrero resaltó el “aguzado sentido de contemporaneidad” de Lara Sotelo y lo calificó de “creador intranquilo, beligerante, audaz, no pocas veces irreverente, cuya lírica rebasa cánones y encuentra una voz propia”. “Si bien su obra pictórica, escultórica y fotográfica han sido más visible, su poesía se ha ido imponiendo poco a poco”, alertó.
En sus textos se aprecia una hibridez genérica que lo lleva a incursionar en el verso libre, la prosa poética, el minicuento, el aforismo y la viñeta, un despliegue asombroso donde desfilan personajes inadaptados sumidos en una tragedia que los desgarra, señaló el también presidente de la sección de Poesía de la UNEAC, quien además ha editado y prologado varios poemarios del autor publicados en Cuba y en el extranjero.
Antes de que Lina de Feria leyera poemas de “Extraña rosa”, y Lara Sotero de “La noche del árbol quemado”, los dos poemarios que conforman A dos manos, la Premio Nicolás Guillén de Poesía dijo que Lara Sotelo “alcanza la mítica, el recurso del vikingo en el agua y con el fuego”, y que su proyección poética tiene el olor del óleo y la exactitud de la belleza.
El artista de las artes pláticas, tras reconocer haber recorrido todos los poemarios de Lina de Feria, la definió como “un refinamiento del alma, un desbordarse más allá del horizonte inmediato, un símbolo de resistencia a lo difícil y lo inclemente”. “Así la pinté en un cuadro. Así la vislumbré mientras movía los pinceles sobre la tela ríspida que poco a poco fue iluminándose con su silueta”.




